Mundo ficciónIniciar sesiónNo pude pegar ojo, por lo que las chicas me dijeron que parecía enferma, no les dije nada debido a que no quería ser enviada al manicomio.
La mañana era despejada y los Vigilantes había aparecido frescos y me encontré observando la vida ordinaria; iniciando el día con una caminata matutina, un repartidor de periódicos pasaba a tirar los periódicos







