Narra Romina
Han pasado meses desde que vi a Julián, y no he vuelto a saber nada, le escribí, pero al parecer me restringió en llamadas y mensajes. Como me gustaría ir a verlo, sin embargo, sé que no me dejarían entrar ahí, lo tengo prohibido gracias a mi madre. Aunque podría esperarlo cerca de la empresa.
Me levanto de la silla de donde estaba trabajando, supuestamente.
Me meto a la ducha y me doy un relajante baño. Quiero aprovechar que no hay nadie, ni siquiera la fastidiosa esa.
Al salir, m