Al escuchar el disparo, mi cuerpo se tensa de inmediato. Instintivamente, trato de moverme, sintiendo alivio al no notar que la bala no me ha rozado. Mi mirada se dirige rápidamente hacia donde Isabella ha caído. Con un golpe fuerte, pateé la silla a la que estaba amarrada, espero que el impacto de la caída no la haya lastimado.
Observo a Isabella con los ojos llenos de angustia, pero su preocupación se disipa al ver que estoy a salvo. Mi atención regresa hacia Ericka, que yace en posición feta