Estoy contemplando el magnífico atardecer desde el balcón de mi departamento. A pesar de que la tarde es un poco fresca, necesito sentir la suave brisa acariciando mi rostro, intentando calmar mi inquietud. La verdad es que todavía me siento bastante angustiada por esa mujer que parece obsesionada con destruir mi felicidad.
Adrien, me ha informado que el detective finalmente había seguido una pista relevante para dar con el paradero de Ericka. Sin embargo, justo cuando estaban a punto de atrapa