LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 47: El Aroma del Azafrán y la Duda
La vida en la meseta había adquirido el ritmo pausado de las estaciones, una sofisticación orgánica que nada tenía que ver con los cronómetros de precisión de su pasado militar. El valle ya no era un campo de batalla, sino un tapiz de huertos verdes, canales de riego que serpenteaban entre las rocas de granito y el sonido constante del martillo golpeando la piedra para reconstruir la vieja misión. Gabriel se había converti