LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 42: La Herencia del Crisol
La paz en las tierras altas de África Central tenía una textura casi irreal, un silencio tan profundo que a veces Gabriel despertaba sobresaltado, buscando el zumbido eléctrico de los drones o el latido digital de la Matriz que ya no existía. Habían pasado seis meses desde que el avión de carga tocó la hierba alta de la meseta. La misión de piedra, con sus muros gruesos y su techo de madera rojiza, se había convertido en su fortal