POV de Enzo
Observo a través de la pequeña cámara oculta en el vestidor cómo Mathilda guarda ese teléfono satelital. Sus movimientos son rápidos, nerviosos, impregnados de esa adrenalina que solo sienten los que creen que están a punto de burlar al diablo. No puedo evitar sonreír mientras bebo el último sorbo de mi whisky. Es tan predecible, tan hermosa en su desesperación.
—Señor, el avión para Chicago está listo en la pista privada —dice la voz de Marcello a través del intercomunicador.
—No v