POV de Mathilda
El olor a pólvora todavía se aferraba a las cortinas de seda de mi sala, mezclándose con el aroma del vino derramado y el perfume caro. El ático, que una vez fue mi refugio y luego mi jaula, ahora parecía una escena de guerra congelada en el tiempo. Las luces azules y rojas de las patrullas seguían rebotando en el techo, creando un patrón hipnótico y violento que me recordaba que mi vida anterior había terminado definitivamente.
Miller estaba de pie frente a mí, con su bloc de n