Epílogo Parte lll.
Me eché a reír por nuestros problemas de comunicación. Luego me arrojé a sus brazos.
Me sorprendió que en su estado me sostuviera sin caer.
-Te amo, Liam. Yo, Iris Hope, te acepto como mi compañero. Nuestra manada es testigo.
Él bajó su cuello enseguida, su sonrisa tonta de vuelta a su cara.
Lo mordí cuidadosamente lento, pero con la suficiente fuerza para dejar mi marca.
Enseguida nuestro vínculo se sintió completo.
"Es preciosa, la más preciosa de las mujeres, tengo tanta suerte, la amo