Capítulo 90.
Iris.
Pasaron cinco largos días desde que el Alfa Supremo había caído inconsciente. En todo ese tiempo me rehusé a abandonar la tienda de Ef más allá de lo estrictamente necesario.
Me encontré a mí misma haciendo una camilla un poco más grande para poder dormir a su lado y así vigilar su respiración constantemente.
No dormía mucho debido a que el miedo me invadía.
No sabía el por qué el Alfa se había vuelto importante para mí, pero lo hacía y no perdería la mente por ello. Las cosas era