Capítulo 54.
No había nadie, entonces regresé por mi ropa mojada y salí del baño.
Estaba cerrando la puerta cuando un par de manos me tomaron por los hombros.
Chillé y dejé caer mi ropa.
-Si hubiera sido otro lobo, uno con algún plan estúpido contra ti, espero que lo último que hagas sea chillar. - Dijo el Alfa Supremo.
-Lo golpearé, por supuesto.
Me miró con incredulidad cuando me giré por fin.
-Me asustó. - Murmuré cediendo. - No me gustaría que lobos desconocidos me vieran solo usando una toalla.
-Una mi