Capítulo 25.
-¿Cómo te encuentras?- Dijo la Luna Suprema entrando sin más al lugar.
-Bien. - Repetí antes de volver a aclararme la garganta. Bart me pasó un vaso con agua. Lo acepté agradecida mientras miraba a la Luna Suprema acercarse a la cama en la que estaba. - Lamento lo que sucedió con los cachorros. - Dije inclinando la cabeza. - Debí de haber vigilado mejor a mis hijos.
Ella estiró la mano y yo me encogí, pero solo me tomó la mía.
-No hay nada que disculpar, hermana. - Dijo en tono suave. -