Capítulo 190.
No me atreví a intentar quitarles las cadenas por temor a lastimarlas, pero si traté de que lo largo de las cadenas no impidiera que pudieran correr junto conmigo.
Bueno, correr no era la palabra aquí ya que se encontraban un poco débiles debido a la falta de alimento, pero avanzábamos a buen ritmo para reunirnos con Co y Gail.
De la nada había aparecido el Alfa Supremo y comenzó a abrirnos paso hasta prácticamente el otro lado del lugar en donde se encontraba el grupo de hembras y cachorros. Q