Capítulo 150.
Aquellos que entendieron que debían de alejarse del árbol, se olvidaron que no me encontraba sola. Gail acabó rápidamente con ellos y nuestro pequeño rincón del bosque quedó en silencio.
-Vaya, te estabas tomando en serio tu entrenamiento. - Dije bajando del árbol.
-Por supuesto que si. - Dijo con un bufido. - ¿Acaso crees que llegaba destrozado a nuestra tienda solo por pasarme el día viendo flores? No todos podemos ver el culo de nuestro Alfa como entretenimiento en la manada, ¿Sabes? No hay