Después de que me fuera, tu móvil suena en la oficina. Lo pones en silencio antes de ver de quien es el mensaje. Es Lisandro que dice que quiere verte por la noche. Le respondes que, según el contrato verbal que han hecho, no les corresponde esa noche. Después de enviarlo, sonríes con picardía, aun no sabes a la clase de persona que estás provocando.
Al darte cuenta de que estás en el trabajo, miras a tu alrededor, pero por suerte nadie te ve. Quieres hacerte un poco la difícil, pero él no te r