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Una pequeña brisa fresca recorre mi rostro. El invierno se acerca, y en el aire siento cómo cada vez estoy más lejos de quienes amo. También se vuelve extraño estar frente a la tumba del hombre que alguna vez fui, encontrando flores dejadas por dos mujeres que aún amo y por las cuales fui capaz de fingir mi muerte.
El cementerio se encuentra en silencio, como siempre. Sin embargo, en mi interior, el ruido de mis pensamientos es ensordecedor, cada uno contradiciéndose con el siguiente. Volve