—Soy una tonta. Es que son muchas cosas juntas y me aterra pensar en que pase algo y decidas alejarte ahora que estos sentimientos se despertaron en mi interior —indica Camila preocupada por lo del bebé. Leonel, sin saber a qué se refiere realmente, la besa una vez más.
—¿Qué te parece si ordeno que te traigan un té de hierbas para mejorar tu digestión y descansas un rato mientras yo veo unas cosas del trabajo? —pregunta él, mientras le vuelve a prender los botones de la camisa.
—Está bien —res