Una vez que Ismael sale de la habitación de Camila, ella se recuesta, sin deseos de dormir, ya que no quiere volver a tener pesadillas. Un rato después, Leonel entra y nota que está despierta, mirando en dirección a un cuadro que hay colgado en el dormitorio.
—¿Estás bien? —le pregunta preocupado.
—Tengo miedo —confiesa ella, y lo abraza.
—¿A qué le tienes miedo? —le pregunta él, tratando de apoyarla.
—A perderte, nunca pensé que podría sentirme así. Pienso en el futuro y me siento aterrada —re