Amadeo me ha dejado una vez más. Aunque esta vez no me siento desamparada ni triste. Solo quiero volver a dormir y lo hago. Belén me despierta y me pide que los acompañe a ella y a Rodrigo a cenar. Hace casi una semana que estoy en la cama, por lo que no me niego.
—No soporto verte así —dice angustiada—. Además, tenemos visitas. Necesito que me ayudes con la cocina.
Belén sabe que no voy a negarme, si me pide ayuda, por lo que me levanto y voy con ella. Una vez que llegamos a la cocina, nos pone