Capítulo 53
Durante unos segundos no pude moverme.
Daniel estaba frente a mí, mirándome como si mi rostro le resultara familiar y extraño al mismo tiempo. Había perdido la memoria hacía dos años. Dos años. El mismo tiempo que yo había pasado reconstruyéndome lejos de esa ciudad.
Sentí que todo el odio que había alimentado durante tanto tiempo se mezclaba con una duda insoportable.
—¿Qué dijiste? —pregunté, aunque lo había escuchado perfectamente.
Daniel abrió la boca para responder, pero Lilian