Capítulo 108
Narra Catalina
—No vas a ir —repitió Daniel mientras sostenía mi teléfono entre las manos y miraba la fotografía de Carlos—. No me importa lo que Vittorino haya dicho ni las horas que haya dado. Encontraremos otra forma de sacarlo de allí.
Me acerqué a él y recuperé el teléfono. La imagen de Carlos seguía en la pantalla. Tenía las manos atadas y varios golpes en el rostro, pero estaba vivo. Eso era lo único que conseguía aliviar un poco la culpa que sentía.
—Carlos está ahí porque