Capítulo 74
Daniel avanzó hacia Vittorino con los puños cerrados y el rostro endurecido. Vittorino dio un paso al frente, dispuesto a enfrentarlo, pero me interpuse antes de que alguno pudiera lanzar el primer golpe.
—¡Basta! —exigí levantando ambas manos entre ellos—. Les prohíbo pelear en la casa de mis hijos. Aquí no van a comportarse como animales.
Daniel respiraba con fuerza y no apartaba la mirada de Vittorino. El mafioso tampoco retrocedía, pero yo no estaba dispuesta a permitir que conv