Capítulo 75
Desperté con la luz de la mañana entrando por las cortinas. Durante unos segundos permanecí en la cama, sintiendo el brazo de Daniel alrededor de mi cintura y su respiración cerca de mi cuello.
Él comenzó a besarme suavemente la piel. El gesto despertó recuerdos que había intentado mantener enterrados durante dos años.
—Buenos días —murmuró contra mi cuello mientras me acercaba más a su cuerpo—. No quería que despertaras todavía.
Me giré despacio para mirarlo. Su cara era tranquila,