Capítulo 57
Liliana se puso palida, aunque intento disimular con su carácteristica arrogancia. Después volvió a levantar la barbilla, como si la arrogancia fuera una máscara que podía ponerse cada vez que sentía miedo.
—Daniel no te va a creer —dijo en voz baja, acercándose lo suficiente para que nadie más nos escuchara—. Él y yo tenemos una familia. Tenemos una hija. Tú solo eres una mujer que apareció de la nada queriendo destruir una vida que ya no te pertenece.
Sus palabras me golpearon, pe