"Hola, ¿cuánto tiempo llevan encerrados en este lugar?", le preguntó Hilda a Jessi porque por casualidad sus celdas estaban una al lado de la otra mientras que Daisy ya había sido trasladada a un hospital psiquiátrico.
"No lo sé, tampoco sé cuánto tiempo hemos estado mi padre y yo en este lugar", respondió Jessi que ahora tenía un amigo con quien charlar además de su padre.
"Tenemos que trabajar juntos para salir de este infierno", dijo Hilda en voz baja. "No quiero estar encerrada para siempre