Sean abrazó a Lily, un abrazo cálido que la hizo sentir cómoda y protegida. No salieron lágrimas, solo dolor por haber sido engañada durante tanto tiempo. El mundo era cruel con Lily, pero ahora estaba Sean, cambiando su vida.
"No sé cómo hiciste todo esto, pero te estaré eternamente agradecida". Dijo Lily, apoyada contra el pecho de su marido.
"Te amo con todo mi corazón, nunca dudes de mi amor por ti, aunque nuestro encuentro haya herido tu orgullo".
"Pero, si esa noche no me hubiera vendido