"Eres muy bueno", dijo Lily a su esposo mientras regresaban a casa en coche.
"Seré una buena persona siempre que la otra persona también lo sea. Todo ser humano tiene dos rasgos: el malo y el bueno, que pueden aparecer según las circunstancias", dijo Sean, sin querer preocuparse demasiado.
No le importaba cuánto dinero gastara Sean, siempre que fuera para ayudar a personas que lo necesitaran.
"¿Crees que Aarón volverá a ser como antes, como quien come sandía y se queda con la piel?" preguntó Li