Calvin y Frando se tragaron la saliva cada uno cuando León los invitó a ir al garaje. La hilera de coches y motos de lujo les deslumbró la vista; incluso su casa era más pequeña que el garaje de la residencia de León.
"También hay un helicóptero arriba, ¿quieres que vayamos a dar una vuelta por el aire?", ofreció León.
"¿Eh, en serio?", preguntó Frando, sin creerlo.
León presionó uno de los botones del garaje y de repente apareció una escalera mientras el techo se abría lentamente.
Frando y Cal