TYLER
El hombre se abalanzó sobre mí como un loco, le esquivé dándole un puñetazo en la mandíbula que lo hizo retroceder, ladeó el rostro.
Volvió en un segundo intento y golpeé fuerte su nariz rompiéndola.
—¡Parece que Lucifer va a ganar!— gritó el anfitrión.
No, no vine a ganar.
Sentí que todo quedó en completo silencio, cerré los ojos recibiendo un golpe en el pecho, o mejor dicho, dejando que me golpeara.
Fue entonces que me rendí.
Lo siento Samantha, esta es mi disculpa, merezco morir, yo m