Capítulo 42. Celos y rabia.
—¡Suéltame, Elliot! —grita Elisa, tratando de liberarse del fuerte agarre de Elliot en el brazo.
—No puedes seguir así, Elisa. Te estás pasando de la raya con tu misión— le reprocha Elliot, con una expresión que mezcla preocupación y enfado.
—No es asunto tuyo, Elliot. Soy una mujer independiente y una mafiosa, y haré lo que sea necesario para cumplir con mi trabajo —Elisa le responde con voz firme y decidida.
—No me importa lo que seas, pero no puedes seguir disfrutando de tu tiempo con Castel