Capítulo 21. Conociendo a mi rival.
Al día siguiente, Norah y Abigail terminan de arreglar las cosas que compraron. Fueron tantas que, agotada, Abigail se quedó dormida rápidamente y no pudo acomodarlas ayer. En ese momento, Max entra con mucho cuidado y, desde la puerta, pregunta:
—¿Puedo pasar?
Abigail mira a Norah, quien asiente con la cabeza. Max entra y observa todo lo que han comprado. Se siente feliz al ver a Abigail con los ojos llenos de alegría por todo lo que han comprado. Aunque el dinero no siempre trae felicidad, al