Capítulo 14. Queriendo ser libre.
Minutos después, llegaron a la mansión y Abigail se acomodó en la cama, notando el suave roce de las sábanas. La tranquilidad que reinaba en la mansión la envolvía, pero su mente estaba llena de preguntas. Justo cuando estaba a punto de relajarse, Max entró en la habitación con una expresión decidida.
—Abigail —comenzó, con un tono que intentaba ser reconfortante. —He hablado con los hombres de seguridad. Ya no estarán aquí. Quiero que te sientas más tranquila.
Abigail lo miró, sintiendo una me