Capítulo 24. Imposible de soportar
—No puedo soportarlo —susurró Marina—. No puedo verlo sufrir así.
Gavin asintió y con voz ronca contestó.
—Ninguno de nosotros puede. Pero tenemos que ser fuertes por él.
El niño se retorcía, su respiración era entrecortada. Marina acarició su frente sudorosa, murmurando palabras de consuelo.
—Estamos aquí, mi amor. Está Gavin que te llevará a montar al poni, tienes que superar esto sí, por favor…
—Llamaré a Graham —dijo Gavin olvidando el botón de pánico y dando gritos desde l