Capítulo 166. Infames
Gavin después de una ducha fría que aunque aplacó su problema físico no aplacó su mal humor se dirigía al restaurante del hotel cuando se encontró en el despacho del lobby con la madre de José Manuel, su cuñada.
—Qué bueno que te veo Gavin, imaginé que estabas aquí, pero no quisieron llamarte. No entiendo semejante atropello, no creo que sea que me has dado la espalda.
En realidad Gavin no había pensado en su cuñada para nada, jamás fueron amigos, ni siquiera porque su familia era allega