Capítulo 08. El salvador
Marina titubea al salir de la sala, no solo está confundida, también muy débil, siente al desconocido cubrirla con su sobretodo impregnado a un delicioso aroma a limpio y colonia que la hace sentirse más sucia.
Gavin procura que no la reconozcan tan rápido, no tiene dudas de que no son pocos los guardias corruptos que han recibido dinero por la muerte de Marina.
Avanzaron por los pasillos y él prácticamente le llevaba cargada, no era más que un saco de huesos.
— ¿Quién eres? —Murmura M