Capítulo 09. Lo que debemos aceptar para aprender
El auto ahora es un amasijo de metal retorcido que da vueltas como juguete.
Gavin está atrapado en su propio infierno.
El destino puede ser burlista, su amada esposa y su hijo murieron en un accidente vehicular y ahora él también lo haría; aunque años después.
La sangre cubre sus ojos y no puede mover las manos para limpiar su rostro. Descubre que su hombro izquierdo duele muchísimo, pero logra liberar su mano derecha.
—Fergus, nos delataron, saben que sigo vivo, pero no por mucho