Unas manos enormes enormes y peludas se envolvieron a su alrededor, oprimiéndola con total violencia. Elaine forcejeo intentando safarse de aquel destino cruel, pero aquello resulto totalmente inmosible.
El grupo de hombres la arrastraron fuera del salón de baile, conociendo por completo los pasos que recorrían en total oscuridad. Solo cuando hubieron recorrido un largo trecho dentro de aquel castillo, la luz volvió a imponerse en todo el lugar.
—¿Ya estamos cerca de las cocinas?—dijo uno de lo