El pequeño príncipe de cabello dorado y de intensa mirada oscura jugaba por el pasillo del ala del cuarto de su madre, los sonidos y voces le parecían lejanos y distantes. Los miembros de la corte discutían, pero el no les prestaba demasiada atención, al fin y al cabo era demasiado pequeño para interesarse en los trabajos de la política de su reino aun.
Damino simplemente jugaba, buscando con la mirada la compañía de cualquier pequeño insecto que lograra estimular su imaginación explosiva, sin