Elaine se quedo quieta, sin mover un solo centímetro de su cuerpo. Así pasaron largos minutos que sucedieron a las horas, hasta que el hermoso príncipe a su lado dejo de abrazarla con tanta fuerza y su respiración se volvió pesada.
Lentamente, la princesa se dio la vuelta entre los brazos del príncipe, encontrando finalmente el rostro de el relajado, sumido en el mas placido de los sueños. Damino se había dormido, y en sus facciones aun se exhibía la muestra de la paz y felicidad, la misma que