Elaine había sentido el miedo durante muchos momentos de su vida, por no decir que cada momento de su existencia había sido dictado por el terror. Aun así, y a pesar de vivir bajo su sombra día y noche, la sensación que le generaba el miedo, el terror, seguían agobiándola de un modo increíble. Sus músculos se habían tensado por completo gracias a la adrenalina que corría a gran velocidad por su torrente sanguíneo, el cual era empujado por un latir desbocado de su corazón.
El frio y el sudor se