Mundo ficciónIniciar sesiónPOV Elara
No fue una noche distinta a las demás, eso fue lo más aterrador.
El castillo dormía con la misma quietud fingida de siempre, esa calma pesada que no es paz, sino costumbre. Las antorchas seguían ardiendo en los pasillos, los guardias caminaban con el mismo ritmo aprendido, y mi habitación —mi jaula dorada— parecía idéntica a la de cada noche anterior. Pero yo ya no era la misma.
Estaba se







