Marina sintió que todo le daba vueltas y retrocedió un paso para apoyarse en la pared y no perder el equilibrio.
Apretó los labios y contuvo las ganas de vomitar hasta que no pudo más y salió corriendo a toda prisa apenas levantó la tapa del inodoro se descargó.
Los pensamientos más negros le cruzaron por la mente:
“No puede ser que tenga tan mala suerte,aunque si puede ser,hoy hacen tres semanas de mi pecado”
Se lavó la cara y los dientes mientras observó su pálida tez en el espejo.
El toque