Marina Johnson
—Mi amor, vamos a enfrentar esto juntos —le dije a Gilbert, apretando su mano con fuerza, sintiendo cómo sus dedos entrelazados con los míos me brindaban una inexplicable seguridad.
Él me miró con ternura, y esa chispa en sus ojos me hizo sentir que todo iba a estar bien.
—No te preocupes, amor. Todo va a estar bien. Gema tiene que entender que nosotros nos amamos —respondió, su voz era un susurro calmante que aliviaba mis temores.
Con determinación, entramos a la sala de la ma