— No soy quién para juzgar, muchas veces hacemos cosas que no nos gustan pero que no tenemos otra opción que tomar — le sonreí — así que no te preocupes que en mí vas a encontrar a una persona que te va a comprender y jamás te va a juzgar.
Rea se marchó del hospital agradeciendo y pidiendo disculpas, mientras anotaba en el expediente su alta se asomó Adriel. Demonios lo había olvidado por completo.
— Al parecer te olvidaste de mí — me dijo sonriendo mientras se acercaba — ¿Cómo se encuent