Yo me separé de él y me fui a la sala de UCI, estando ahí me cambié de ropa en un cubículo que teníamos para cambiarnos, recibí a los pacientes y una vez que me asignaron los expedientes comencé a trabajar.
Las malas miradas sobraban pero no me importaban, la jefa había llegado luego de unos minutos que yo llegué y trabajaba enfocada en sus pacientes.
Me levanté para estirarme y pude ver como el doctor Castelo me miraba de pies a cabeza, me senté y seguí escribiendo.
— Lucía por favor ve a