— Te lo agradezco Lía.
— No tienes nada que agradecer, me estas dejando mucho dinero y pues tomo eso en cuenta — me dijo — contactare con el señor Lund para avisarle que ya te encuentras lista.
— Muy bien — le dije ansiosa y cruzando las manos.
— Te necesito poner una inyección — me dijo — es para evitar que salgas embarazada.
— Está bien.
Ella después de llamar por teléfono llegó un doctor que me llevó a inyectarme el anticonceptivo, coloque mi ropa en su lugar y me iba a ir.
— Ese