Adriel corrió conmigo mientras me cargaba y sin más preámbulos se tiró a la piscina, ambos quedamos empapados y salimos a la superficie para tomar una bocanada de aire.
— ¿Acaso te has vuelto loco? — pasé mis manos por mi cabello — estoy empapada.
— Y me encanta verte así — él olfateó mi cuello — te amo demasiado Lucía.
Adriel y yo estuvimos en la piscina por un buen rato, luego de salir fuimos a mi habitación para ver una película. Llegó la noche y él se tuvo que marchar ya que tenía algunos p