— No, te fuiste de su lado porque eres una cobarde — alzó la voz — porque no fuiste capaz de seguir a su lado para enfrentar a todos los que decían esa mierda de mundos diferentes, deja de escudarte solamente por los comentarios negativos de las personas y pon en una balanza toda la felicidad que este hombre te proporciona.
— Si, quizás tienes razón y soy una cobarde por no quedarme a su lado pero dime ¿Qué carajos le podía ofrecer alguien como yo a Adriel?
— Entonces el problema radica en tu b