— Querida si esperas que mi hermano se olvide de ti mejor espera sentada ya que probablemente lucifer se vuelva bueno, obtenga el perdón de Dios y ascienda al cielo antes de que Adriel logre borrarte no solo de su mente sino de su corazón — suspiró pesadamente — ahora tiene una demanda en su contra por lo que hizo con esa puta de labios rojos y con el rechoncho de su padre.
— ¿Qué? Por favor haz algo.
— No te preocupes Lu que de eso me encargo yo — entró Briseida con su guardaespaldas esa zorra