Ella se fue pero yo me quedé de donde estaba, luego de unos minutos se devolvió hecha una fiera y me tomó por el cabello para empezar a arrastrarme por todo el sitio, me dolía no lo negaba pero el dolor que tenía en el corazón por la ausencia de mi nani era peor.
Al llegar a la casa comencé a arreglar, llegaron unas cuantas visitas a buscar a Lina así que decidí ir a su habitación para buscarla, toqué la puerta y ella abrió entonces le dije que la buscaban.
— Ya voy, ve atendiendolas como la